No sólo los residuos se tienen que reciclar, las personas también debemos
hacerlo y los responsables de la Tasa Hogareña los primeros de la lista.

Continuar con la filosofía de que los problemas se solucionan con Tasas
muestra que aún tenemos un consistorio pendiente de reciclarse.

La actual clase política y la Tasa Hogareña tienen puntos en común, residuos
mal gestionados acaban pasando una factura a los ciudadanos.

Nos encontramos ante una Tasa de título bonito, pero llena de demagogia e
incomprensión. La gente de Barcelona necesitamos entender la lógica de los
impuestos o tasas. Los ciudadanos de Barcelona debemos pagar impuestos.

¿Pero los entendemos todos?

¿Sabemos el motivo de reciclar?, ¿Sabemos dónde van nuestros residuos?,
¿Quién se ocupa de ellos?, ¿Debería el ayuntamiento enseñar la cadena
gestión de los residuos hasta su etapa final, para concienciar mejor?

El 73,3 % de los hogares de la Ciudad Condal abonarán entre 27 y 51€ al año,
que se cargarán a la factura del agua.

37,7% es la cifra actual de Recogida de Residuos de manera selectiva en
Barcelona. En el año 2025 hay una exigencia de la Unión Europea de alcanzar
el 55%, en el 2030 el 60% y del 65% en el 2035. Personalmente no creo que el
objetivo marcado se asuma por que los Ciudadanos de Barcelona
desembolsemos una nueva Tasa. Hay un trabajo que realizar de información,
formación y control por parte de Ayuntamiento que parece ser que no está en
su hoja de ruta. ¿Sabemos si estos números son viables? ¿Por qué no somos
una ciudad pionera en Gestión de Residuos? Parece que hacemos las cosas
por exigencias de Europa. Si queremos ser Capital de Europa debemos liderar
estos temas, no ir a remolque.

El Ayuntamiento lo anunció en Diciembre, y este pasado 28 de Febrero lo ha
aprobado bajo Pleno Municipal.

Se empezará a cobrar este próximo Julio y supondrá un pago mensual de 2,25
a 4,25€, de 27 a 51€ anuales, todo ello bien acomodado en el recibo del
suministro de agua de 500.000 hogares.

El objetivo de la medida es mejorar el tratamiento de los residuos, incrementar
su recogida selectiva y reducir emisiones, pero esto no se consigue con una
Tasa, se conseguirían mejores resultados gestionando y controlando los
hogares. La palabra control puede tener connotaciones malas de una lectura
errónea, por lo que añadiré que el control se basará en estudiar las conductas
de los hogares haciendo una toma de datos de barrios que, mejor o peor
reciclan, e ir acotándolo después más al detalle. Hay que estudiar las mejores
zonas y las peores y saber porque hay esas diferencias, así podemos actuar
para mejorar las zonas que menos gestionan los residuos.

Exceptuando los hogares de vulnerabilidad económica, la tasa debería
funcionar después, por el grado de mejor cualificación de Gestión de Residuos.
Pero el gobierno subraya que investigar de forma individualizada como tiran los
barceloneses la basura supone multiplicar por tres el gasto de la Gestión de
Residuos. Entonces, ¿vamos a poner una tasa para no acabar de realizar una
correcta y definitiva Gestión de los Residuos en Barcelona? Los objetivos a
medias no son objetivos, ya que esta tasa debería estar basada inicialmente en
el análisis de cómo cada hogar trata su basura, marcar un horizonte de éxito
por etapas y hacer el estudio coste para conseguir el objetivo de ciudad que
gestiona eficientemente sus residuos, ya que queremos liderar y no ser
acciones de consecuencias mal gestionadas.

Dicen que un hábito se quita con otro y una tasa no soluciona el problema,
poner más papeleras no convierte la ciudad en más limpia. En Japón,
precisamente, no hay muchas papeleras por las calles y la gente no tira los
papeles al suelo. Educar, concienciar, premiar o incluso amonestar sería una
manera de reciclar y gestionar mejor los residuos que generamos.
Todo ello me devuelve al inicio del artículo, donde no sabemos si esta tasa es
lógica, correcta, definitiva o incluso otra más.

Pagar una tasa por un enunciado no nos ayuda a entender su objetivo. Hay
que concienciar a las personas sobre el objetivo de la recogida selectiva de
basura, ya que no se trata de pagar y continuar con los mismos hábitos. Hay
que enseñar nuevos y mejores hábitos, controlando su funcionamiento. En el
fondo todos somos responsables por acción u omisión de una Barcelona mejor
gestionada.

¿Deberíamos reciclar la Tasa Hogareña?
Albert Garrido